y la suerte nos sonrríe a medias...
¡Vaya sinvivir de partido!. Si es que... ya lo dice el refrán: 'para ser bético hay que estar preparados para sufrir".
Si hay que resumir el partido de hoy lo haría diciendo que arbitraje penoso (Sobretodo en la Segunda parte) y una obsesión por buscar el segundo gol en el último minuto que hizo que nos pusiéramos nerviosos y claro... llegó Pandiani que es pura dinamita y nos empató. Esto es lo que publica marca sobre el partido de hoy.
EVITÓ LA DERROTA DE SU EQUIPO ANTE EL BETIS CON UN GOL EN EL MINUTO 94
Partido correspondiente a la duodécima jornada de Primera División disputado en el estadio "Ruiz de Lopera" ante unos 40.000 espectadores. Terreno de juego,
pese a las recientes lluvias, en buenas condiciones.
Si la semana pasada Walter Pandiani dio dos puntos al Espanyol al marcar en el tiempo de descuento el gol que dio la victoria a los de Ernesto Valverde
frente al Athletic, ésta le ha permitido sumar uno en su visita al estadio Ruiz de Lopera al empatar un partido que todo hacía indicar que iba a acabar
con victoria del Betis. En la última jugada del encuentro, cuando sólo restaban diez segundos para que se cumplieran los cuatro minutos de prolongación,
el 'Rifle' desenfundó su pierna derecha tras un pésimo despeje de Arzu y estableció un empate que mantiene a los de Heliópolis en la zona baja de la clasificación
y permite a su equipo sumar otra jornada, y van ocho, sin caer desde que lo hiciera por última vez allá por el mes de septiembre.
La necesidad de sumar los tres puntos para salir de la zona baja de la clasificación quizás motivó que el Betis decidiera llevar la manija del partido nada
más comenzar el encuentro. Con el Espanyol replegado, dando la sensación de que el empate sin goles era un buen resultado para sus intereses, los de Heliópolis
tuvieron dificultades para encontrar el camino que los condujera a la portería de Kameni. Robert, uno de los más activos en los primeros cuarenta y cinco
minutos, estuvo a punto de encontrarlo en el ecuador del primer tiempo. El delantero brasileño obligó al guardameta camerunés a emplearse a fondo para
detener en dos tiempos un remate de cabeza tras un aparentemente poco peligroso centro de Rivera desde la banda izquierda del ataque verdiblanco.
Contreras, en cambio, no tenía que justificar su ficha. Como el público que se dio cita en el estadio Ruiz de Lopera, presenció desde su localidad de lujo
que en la primera parte fue la portería bética como se volvían a encontrar en el camino Kameni y Robert. Pero en esta ocasión, sin estar el balón por medio,
ya que el verdiblanco recibió un preciso centro en profundidad de Miguel Ángel y tocó lo justo el esférico para sortear al blanquiazul, que no pudo frenar
en su salida y en su afán por desbaratar el peligro lo derribó. Penalti claro y amonestación, pese a que los locales reclamaron que el color de la cartulina
que Delgado Ferreiro le mostró fuera otro. Los mismos actores se volvieron a ver las caras y Robert 'desempató' el duelo entre ambos transformando la pena
máxima. Kameni se lanzó a su lado derecho en vez de hacerlo a su izquierdo, que es por donde entró la pelota.
Ocasiones muy contadas
El gol hizo variar el guión del encuentro, aunque no en exceso, ya que lo único que sucedió es que el Betis cedió el mando al Espanyol, que tuvo que esperar
a pasar por los vestuarios para poner a prueba a Contreras, que fue un espectador más hasta que en el minuto 50 De la Peña recordó a todos los que vieron
el partido que los de Irureta también jugaban con portero. Fue en una falta lateral que en vez de buscar rematador, buscó la sorpresa. Pero no la hubo,
el madrileño detuvo el balón sin apuros. Sólo a balón parado creó peligro el cuadro de Valverde, que sólo dio la sensación de poder conseguir algo positivo
en el primer tercio del segundo parcial. Eso sí, a balón parado. Porque la mejor oportunidad 'periquita' llegó en una falta en la frontal del área que
lanzó Luis García en el minuto 62 y que se fue rozando el larguero.
Pese a que quedaba casi media hora por delante, y que Valverde movió el banquillo en busca del empate, el Betis volvió a imponer su juego. Sin embargo,
al igual que su rival, tampoco busco la portería contraria, en su caso para dejar el choque visto para sentencia. Y al final lo pagó. Vaya si lo pagó.
A precio de oro. Tras un disparo de Capi, el primero en toda la segunda parte de los béticos entre los tres palos, Kameni movió rápido el esférico, De
la Peña la cedió en profundidad a Luis García, que forzado y desde la línea de fondo lo contactó buscando a un compañero, pero se encontró con Arzu, que
convirtió un pésimo despeje en una asistencia a Pandiani que hizo enmudecer a todo el beticismo cuando éste no desaprovechó la oportunidad de salvar por
segundo domingo consecutivo al Espanyol.
En fin, la suerte nos sonrríe a medias pues mejor un puntito que nada. Sigo pensando que Irureta no se encuentra agusto y eso hace muchas mellas.
Señor Javo ¿si Dani es el mejor rematador por qué no lo has convocado hasta la jornada 12 de liga?.
