una de guardias civiles
Fuente: el país 10 de Enero de 2007
Un sargento de la Guardia Civil de la localidad de Fuentes de Andalucía salvó la vida de J. C. S., de 45 años, al que conocía por haberlo detenido varias
veces, al taponar con sus calcetines las heridas que sufría y evitar que se desangrara, ya que presentaba cortes de gravedad en la cabeza, cuello, muñecas
y pecho como consecuencia de una pelea. El sargento José Bueno precisó que cuando ocurrió el suceso, la noche del pasado 6 de enero, se encontraba en el
cuartelillo de Fuentes de Andalucía para atender a una familia, vestido de paisano y sin armas, ya que estaba de vacaciones, cuando de repente oyó gritos
que procedían de la calle. Cuando el sargento se asomó vio que J. C. S. -al que había detenido con anterioridad por amenazas- sangraba "mucho desde la
cabeza hasta los pies" y llevaba en una mano "un puñal de doble filo" de 23 centímetros de hoja y 40 de longitud, también impregnado de sangre. A Bueno,
en esos momentos, no lo acompañaba ningún otro agente, por lo que decidió actuar solo y gritó a la víctima que tirara el puñal, pero éste hizo caso omiso
por lo que el sargento se acercó y le quitó el arma. "Al ver que J. C. S. estaba muy débil, impregnado en sangre y que presentaba diversas heridas graves
en la cabeza, cuello, muñeca izquierda y en el pecho", decidió hacerle un torniquete en el brazo con un pañuelo. El sargento llamó al 061, pero al ver
que la víctima seguía perdiendo mucha sangre decidió quitarse los calcetines y taponar con ellos las heridas "profundas" del cuello y pecho, mientras que
el herido le insultaba y amenazaba. Cuando llegó la ambulancia y tras practicarle los primeros auxilios porque su estado era "realmente grave", J. C. S.
fue trasladado a la UCI del hospital de la Merced de Osuna, donde está ingresado.
