¡BASTA YA, LOPERA!
Basta ya, Lopera
miércoles, 11 de abril de 2007
Por Nacho González
Fuente: www.eldesmarque.com
Creía que hasta ahí no podía llegar, pero lo ha hecho. Iluso de mí,
pensaba que al menos por un motivo repleto de historia lo iba a hacer,
pero hasta a mí me ha vuelto a engañar. Lo de Lopera ya no tiene
nombre. Y lo digo padeciendo vergüenza ajena como sevillano, defensor
a ultranza de nuestras maravillosas raíces, tradiciones y costumbres,
pero en ningún caso aceptando el ultraje de nuestra cultura, ahora
convertida en payasada. Este hombre había delegado las funciones
organizativas del año Centenario del Betis y el beticismo, pero no ha
podido aguantar más las loas hacia el incalculable valor del trabajo
realizado de forma absolutamente altruista por miles de béticos de
corazón que conforman la maquinaria Centenaria. No ha podido
superarlo, su ego ha vuelto a salir a la palestra para poner en
ridículo al Betis, al beticismo, a sus cien años de historia, y a esos
miles de anónimos que hoy dan la cara por su equipo, el de las trece
barras verdiblancas. Pero es que además, Manuel, ‘su’ Betis se está
jugando la vida deportiva, y usted sigue a lo suyo. Primero pienso en
mí, luego en mí, y después en mí también.
Pues le voy a decir una cosa, la mascota del Centenario del Real Betis
Balompié se llama ‘Palmerín’, no Hugo, el Himno del Centenario del
Real Betis Balompié lo ha hecho Rafa González Serna, no Hugo, el logo
del centenario tampoco es Hugo, y cien años de historia sufrida y
batida por los campos de España con innumerables calamidades, aunque
también con momentos heroicos levantando títulos o batiéndose con los
más fuertes del continente, se merecen un respeto, una clase, una
devoción y una dignidad, pero en ningún caso unas ¿sevillanas? del
‘Guau-guau’. Me quedo perplejo ante semejante canallada. No ha sido
capaz de dirigirse a los que antes eran ‘sus criaturitas’ en todo el
año, y ahora sí lo hace por el hecho de unas ¿sevillanas? que hablan
de sus perros, porque claro la novia de Hugo no podía faltar. Está
claro, ya me lo decían, casi todo en la vida se puede comprar, excepto
algunas cosas, entre ellas la clase y la educación. Visto lo visto, y
como últimamente sólo habla de Hugo o de Juande Ramos, la conclusión
es clara: el Betis ya no está en su escala de valores. Por tanto, ¿a
qué espera para devolver a los béticos su equipo, su arte, su ilusión,
su categoría, su clase, su dignidad...? Porque desgraciadamente, muy
desgraciadamente, la imagen externa del Betis la implanta usted, y
cien años de historia no se merecen una mofa y una payasada de este
calibre.
